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sábado, 23 de noviembre de 2013

Amor :



Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear. Sensación intensa del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.Afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.
Donald y Nancy Featherstone llevan 32 años juntos, se visten juntos, también eligen telas juntos porque, dicen, es un claro ejemplo visual de que están juntos y además dicen " es divertido" y es verdadero amor........y eso.

Los niños no tienen cuento...

...la mayoría de las veces. Los niños viven todo por primera vez, son hipersensibles. No como nosotros que ya tenemos experiencia y sabemos lo que va a pasar, lo que sentimos. Los niños no entienden que es esa sensación cuando se meten solos en una habitación nueva, no saben que es la soledad, se sienten perdidos y angustiados .Experimentar por primera vez la soledad, o cualquier sentimiento que no comprendes tiene que ser duro. 
Cuanto más lloran, más lloran, y dejarles llorando hasta que su cuerpo no soporte más el cansancio y el dolor es injusto y cruel. Solo les sirve el consuelo de saber que no están solos que las personas que más le importan están ahí, que te abrazan y consuelan y que puedes olerles y tocarles. Una madre sabe qué tipo de llanto es el de su hijo. Eso pienso. 


jueves, 21 de noviembre de 2013

Érase que se era...


...siempre que le cuento a Lea un cuento empiezo con esta tradicional frase. Érase que se era me encanta. Es como volver a casa. 
Fermín era un niño muy alegre, que vivía en la cima de una montaña, su casa no estaba justo en la cima si no un poco más abajo, lo que sí estaba justo en el pico era un tobogán muuuuuuuuuy alto muuuuuuuuuy alto tan alto que cuando Fermín se tiraba ya sabía que algo nuevo iba a pasar por lo menos durante unas horas.  Según el impulso pasaba una cosa u otra. Pero justo te voy a contar lo que le pasó un día de muuuuuuuucho impulso(Lea mira con atención, los ojos bien abiertos,mientras yo me estoy quedando dormida cuando se lo cuento y a la vez mi cabeza no puede dejar de pensar en qué $%*^!! le pasa a Fermín. Lo de alargar las palabras es un tanto cursi pero la verdad es que le encanta) 
Total, que cogió tanto impulso que al caer ,por supuesto, no cae en el suelo como en un parque normal sino que sube sube hasta el cielo, cruza nubes,toca las estrellas, pasa la atmósfera ,se queda sin gravedad durante unos 5 min que vuela sin control y sin peso blublublu, vuelve a caer un poco y fiuuuuuu fiiiiiiiiiu cae del todo hasta que llega al mar. Estaba bien salado, como si hubiesen echado un montón de pipas, toneladas de pipas al agua y hubiesen removido todo un buen rato. Llega al mar Fermín, que le parece inmenso y ve a una sirena, a una estrella, a un pez globo, a una morena (empiezo a enumerar para alargar la historia, sigue muy atenta) a un caballito de mar, a un erizo, pasa un montón de algas, ve a un delfín, a un tiburón, a una tortuga, un coral, un pez plateado que no sabe muy bien qué es, un salmón, un arenque, un atún, un bacalao, y se hace amigo de todos, cierra los ojos(bien!) y colorín colorado este cuento se a acabado.  
Abre nos ojos "NO". No? no quieres que se acabe? "NO" Vale. 
En fin Fermín, se hace amigo de todos pero sobre todo sobre todo de un ermitaño, un ermitaño es un cangrejo que vive dentro de una concha, cuando es muy chiquitín se busca una casa, vaga por el fondo del mar y encuentra conchas y dentro les pone un sofá, una cama una cocina y ahí se queda. Cuando va creciendo y se le queda pequeña, se busca otra más grande. Así que Fermín y el ermitaño se hacen tan amigos que decide que cuando salga del mar se lo lleva a su casa en el bosque y punto. Y eso hizo, se lo llevó a su casa, pero más concretamente a su huerto, donde cuidaba a las lechugas sin nitritos ni productos tóxicos, unas lechugas bien hermosas tenía Fermín. Y pensó que se llevaría muy bien con el caracol que vivía allí. Así que lo dejó ahí posado en la lechuga y efectivamente, ermitaño y caracol, fueron compañeros de lechuga por un buen tiempo, aunque no consiguieron tener hijos. Se querían muchísimo. Compartieron un montón de momentos, tanto ermitaño como caracol tenían su propio espacio, siempre llevaba su salón privado a cuestas, y eso es fundamental para una buena y duradera relación. Ermitaño que era un nostálgico pensó que podría compartir su pasado con caracol y le dijo que quería enseñarle el mar. Planearon el viaje durante meses, acumularon provisiones hicieron una ruta muy concreta, en línea recta, de la lechuga al mar, no se andaron con chiquitas. (Lea está quedándose dormida de verdad, los niños no disimulan a esta edad, se cae) Así que allá fueron, tardaron 4 días con sus 4 noches(un clásico también) y por fin llegaron. Ermitaño corrió con una sonrisa de oreja a ojera hacia la orilla, pero a caracol le costaba un poco más arrastrarse por ahí. Así que ermitaño tuvo que esperar toda una noche hasta que su amado llegó. Al amanecer caracol metió un cuerno al mar, el otro lo dejó al sol. Y le dijo que parecía que habían echado millones de pipas al agua, porque estaba muy salado ( se me acaban los recursos, hay que seguir hablando porque como pare se despierta) y ahí por fin estaban los dos. Parece que a caracol no le entusiasmaba el mar, ni la arena ni la sal. Encima cuando se metió flotaba, ermitaño le cogía con una pinza, y le decía "por dios caracol baja" pero era imposible, su concha se llenaba de aire, no como la de ermitaño y flotaba. Parece que caracol no era buen marinero, y ermitaño se moría de pena pero resulta que en este medio no eran compatibles. Así que lo dieron por imposible y ermitaño no pudo presentarle a ninguno de sus amigos, que ahí estaban, les habían montado una fiesta por todo lo alto. Que caracol no pudo disfrutar. Solamente podía pensar en volver a la lechuga. 
Lea ronca a mi lado 
Lo conseguí!!!
De vuelta a la lechuga le contaron toda la historia a Fermín, y ermitaño quedó tan triste de no poder compartir medio con caracol que quedó consumido. Así que Fermín decidió acabar con el tema y hacer un plato de pasta llamado, mar y montaña.Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
Las historias cuando estás muy cansada acaban así. 

domingo, 17 de noviembre de 2013

Vestimenta de la belleza imperfecta

Frida, objeto de deseo. Pese a todas sus imperfecciones crea una imagen de si misma a través de mucho trabajo, cuidado y de crear su propia identidad siempre basándose en el traje tradicional mejicano. Cose sus flores y entreteje, zurce, varios tejidos(sedas, algodones...) formando capas de colores y texturas. Coja por una poliomelitis y por posteriores accidentes, se pinta su propia pierna de plástico que a la vez tapa con faldones largos. Una persona fuerte, con carácter y personalidad, bisexual y dominante, su indumentaria habla de ella y su única ceja, la conserva como característica definitoria. Todos sus cuadros son prácticamente autobiográficos. 
Es un ejemplo de cómo alguna indumentaria no pasa de moda si no que años después  sigue siendo absoluta tendencia a pesar de los colores estridentes, los estampados llamativos y las formas largas y abullonadas. Su vida, muy atormentada, tenía ideas suicidas y en julio de1954 la encontraron muerta en su casa azul. 

sábado, 16 de noviembre de 2013

Bruno Walpoth, madera viva.

Mirada caída. Cómo de la madera puede salir algo tan delicado...de la madera dura, fuerte y seca. Ojos lánguidos, pieles suaves y blancas, que parecen que se rompen, que cualquier caída les va a hacer sangrar o amoratarse. Llena de crema como si así se fuesen a hidratar, con los huesos bien marcados, los músculos tersos. Figuras tan vulnerables que dan ganas de abrazarlas. Nostálgicas miradas, la delicadeza de una mano que no sabes dónde seguirá. Rasgado de la madera que forma lágrimas en la cara de una niña, que marca la tristeza de lo que mira. Allá a lo lejos. En qué piensas? Dónde estás? 

miércoles, 6 de noviembre de 2013

De qué están hechos los niños?


Cuando me enteré de que estaba embarazada, a parte de morirme de miedo, empecé a leer un libro. Un libro sobre la lactancia, uno solo, me lo regalaron, porque entre toda la información que te da la gente y todo lo que oyes, y la saturación de comentarios, llegó un punto en que decidí que lo mejor era pasar de todo, pero sobre todo de toda la teoría, libros y blogs...fuera! me dije, no quiero saber nada, no quiero saber cómo son los niños de los libros ni qué hace una madre en este caso y en el otro, porque el mejor consejo que me dieron fue:  guíate por tu instinto, por lo que te diga tu corazón, que parece ser sensato. Así que decidí ser una madre ajena a todo lo que se habla y a todas las teorías, a todas las formas de educar, no quiero saber absolutamente nada de Waldorf ni Estivil, no quiero saber si esta conducta es normal o no, no quiero encontrar enfermedades que no me hubiese planteado si hubiese leído más, no quiero saber lo que es lo "normal" o no cada mes. Evidentemente es imposible, pues siempre te cuentan y soy persona de escuchar, incluso los médicos te preguntan qué hace y qué no. Por supuesto me preocupa que la fontanela no se cierre y que tarde tanto en caminar, que pase tanto dolor con la dentición...pero todo llega. Lea camina, no es muy ducha haciéndolo y de hecho se tropieza bastante, pero lo achaco a la falta de costumbre. Le doy más vueltas? no, o por lo menos lo intento.
Lea no está escrita en ningún libro.
Últimamente me encuentro con muchas madres que encuentran "transtornos de conducta" en sus hijos, como hiperactividad o nerviosismo, pero viéndolos un poco por encima yo pienso que son solo niños y que por supuesto necesitan gastar toda la energía que la edad les da, que la dosifican de una manera u otra. Seguramente nosotras también queríamos subir a lo más alto del columpio cuando teníamos su edad...también corríamos y nos poníamos muy nerviosas cuando veíamos algo que nos gustaba, gritando o quedándote sin aire, si no hablas, es tu forma de expresarte.Solo que no nos acordamos. Una vez yo me escapé para buscar amapolas en el campo siendo muy pequeña, y corria sin parar hacia los columpios y me acuerdo subiendo y bajando y tirando todos los cojines del sofá al suelo y gritando bien fuerte cuando algo me gustaba, estirando los tendones del cuello como si fuese una tortuga. Sudando mientras mi hermano y yo nos "peleábamos" y la cama era un barco y teníamos que conseguir no caernos al suelo, durante horas. De hecho no sería lo raro estar sentado en el sofá todo el día sin jugar, sin saltar encima? no emocionarse hasta quedarse sin aire?  Eso si que no es propio de un niño. Porque los niños están hechos de chocolatinas y caramelos en la cabeza, que les dan energía para imaginar, ardillas en el corazón, que les hacen trepar, manos en las caderas que les dan fuerza para correr y muñecas en las rodillas que les impulsan en los columpios, bien arriba, hasta tocar el cielo.
Porque a veces el problema es nuestro, que perdemos la paciencia, y lo reflejamos en ellos. Sin maldad, inconscientemente, porque el agotamiento obstruye. 

ilustraciones de http://www.yazmeanie.com/